El tipo de lente que necesitas depende de tu rutina, no de la montura que elegiste. Esta guía cubre las cuatro configuraciones disponibles en KROMO LAB y para qué uso real sirve cada una.
Modo Enfoque: para trabajo frente a pantalla
Reduce reflejos en pantallas y superficies, mejora la claridad en uso digital prolongado y disminuye la fatiga visual en jornadas largas frente al computador. Ideal si pasas la mayor parte del día frente a una pantalla.
Transición Nocturna: para preparar el descanso
Reduce la intensidad de luz en la noche y acompaña rutinas de descanso, ayudando a que el cuerpo cambie de ritmo después del día. No está pensado para uso de pantallas, eso lo resuelve Modo Enfoque, sino para las horas antes de dormir.
Claridad Dinámica: para percepción de luz y contraste
Mejora el contraste visual y facilita la lectura en entornos con luz cambiante. Funciona bien para quienes necesitan mayor nitidez sin perder naturalidad en el color.
Ajuste Automático: fotocromático, para interior y exterior
Se adapta automáticamente a la intensidad de luz, funcionando como lente claro en interiores y oscureciéndose en exteriores. Elimina la necesidad de cambiar de gafas según el entorno.
Cómo elegir si usas tus gafas para varias cosas
Si tu rutina combina varios usos (pantalla de día, manejo de noche) lo más efectivo es identificar cuál actividad ocupa más horas de tu día y personalizar según eso, en vez de buscar una sola configuración que cubra todo.
Si aún no tienes claro cuál te sirve, puedes personalizar directamente en el KROMO LAB o leer sobre la diferencia entre lente estándar y personalizado.